UN TORTUGO RUBIO Y EGOÍSTA – CAPÍTULO 3: «Rosa de Lejos» (PARTE 4)

 

VII

Pude levantarme más tarde de lo habitual, pero no pude dormir. Creo que nunca más volveré a dormir o, al menos, no lo haré como lo hacía antes. Porque ahora duermo pensando en lo que no pudo ser, en lo que hubiera querido y fue imposible. Si se tratara de sueños, guardaría la ilusión de que alguna vez se hicieran realidad, pero son pensamientos, y no hay nada más inmaterial que un pensamiento. Y te pienso a cada instante, en cada hora del día, con cada acción, cada momento, incluso cuando duermo, por eso ya no duermo como antes y nunca más volveré a dormir igual.

 

VIII

Encendí mi computadora y entré al MSN. Anita no estaba conectada. Entonces le envié un mensaje de texto.

 

MENSAJE ENVIADO A ANA:

¡Conectate amiga, es urgente!

 

Y así lo hizo, en menos de tres minutos. Sólo alcancé a poner la pava al fuego e intentar preparar el mate.

 

ANA dice:

¿Qué querés? ¡Estaba durmiendo!

ROSA dice:

Nada… Boludear. Jajajajajaja.

ANA dice:

¡Qué tonta, me asustaste! Pensé que te había pasado algo.

ROSA dice:

Bueno… En realidad, sí… No sé…. Qué se yo…

ANA dice:

¡¡¡Estaba durmiendo!!!

ROSA dice:

¡¡¡Y qué me importa!!! Mala amiga. Estoy en problemas. Y ahora viene Paul, pero llueve… No sé qué haremos.

ANA dice:

¡Me despertaste! ¡Me sacaste de la cama! ¡Te odiooo! ¿Paul, qué Paul?

ROSA dice:

¡Ya no es hora para andar durmiendo, haragana! ¡Paul, mi personal trainer!

ANA dice:

¡Pero garchá toda la mañana con ese hombre, vos que podés, y a mi déjame dormir! ¡No, no podés, me había olvidado de Marcos! Jajajajajaja.

ROSA dice:

¡Amiga, Paul es un señor casado!

ANA dice:

¿Acaso, alguna vez, eso fue un impedimento para vos?

ROSA dice:

No sé, che. ¿Te parece? Más tarde te cuento. Jajajajaja.

ANA dice:

Cebale unos mates y fíjate qué onda te tira.

ROSA dice:

¡La pava!

(ANA te ha enviado un zumbido.)

ROSA dice:

Fui a apagar el fuego, ansiosa.

ANA dice:

Dejá de dar vueltas y contame la macana que seguramente te mandaste.

ROSA dice:

Anita querida, si en algún momento Paulina te pregunta, anoche, nos mensajeamos, ¿estamos?

ANA dice:

Ok. Mmmmmmm… La cosa viene grave.

ROSA dice:

Esta noche paso por tu casa y te cuento. ¿Por qué anoche no viniste a la juntada? ¡Tampoco estuvo Clara!

ANA dice:

Estoy depresiva. ¡Vengan a casa esta noche! ¡Las necesito!

ROSA dice:

Yo, seguro. El resto, no sé. Perla tiene guardia. ¡Pobre “Doctora Queen”! ¡Y basta de depresión culpa de ese casi cura!

ANA dice:

¡Dejalo tranquilo, pobrecito! Entonces no preparo nada, espero a que vengan.

ROSA dice:

¿Qué ibas a preparar?

ANA dice:

Algunas empanaditas, pero compraremos en la rotisería del frente. No tengo ganas de cocinar.

ROSA dice:

¡Me muerooo! ¡¡No tengo yerbaaa!! ¿Cómo le cebo mates a este chico?

ANA dice:

Baja a comprar.

ROSA dice:

¡¡¡Llueve, y estoy desnuda!!!

ANA dice:

¿Cómo desnuda?

ROSA dice:

¡Sí! Recién me levanto. ¡Yo duermo desnuda!

ANA dice:

¡Dios mío! Vengan tipo 22, ¿puede ser?

ROSA dice:

Puede ser. ¡Que pare de llover!

ANA dice:

¡Dejá que llueva! ¡Hace falta!

Deja un comentario